Riesgo de tipo de cambio (cont.)

En una entrada anterior, se comenzó a detallar en qué consiste el Riesgo de Tipo de Cambio, cuáles son sus características y manifestaciones y cómo puede afectar a las entidades, las cuáles están expuestas a este riesgo debido a la presencia de operativa en moneda extranjera en sus Balances.

En esta nueva entrada, nos enfocaremos más en la gestión que las entidades realizan ante las diferentes exposiciones al Riesgo de Tipo de Cambio. Para ello, recordaremos brevemente cuáles son dichas manifestaciones que el Riesgo de Tipo de Cambio presenta en las entidades, las cuáles fueron detalladas en la anterior entrada.

  1. Riesgo de Transacción
  2. Riesgo Económico
  3. Riesgo Contable o de Conversión
  1. Exposición al Riesgo de Transacción

El Riesgo de Transacción tiene cuatro elementos característicos y que han de ser correctamente analizados, los cuáles son:

  • Posición Corta / Posición Larga
  • Moneda de exposición
  • Cantidad expuesta
  • Tiempo hasta vencimiento de la operación

Existen numerosas técnicas de gestión de la exposición al Riesgo de Transacción, las cuáles se pueden clasificar en técnicas internas y técnicas externas. A continuación detallaremos brevemente las características de cada una de ellas.

Técnicas internas de gestión de la exposición al Riesgo de Transacción: Son aquellas técnicas o ajustes que las empresas pueden realizar con sus operaciones sin recurrir a los mercados financieros. Las técnicas internas más comunes son:

  • Elección de la moneda de facturación: Tener la capacidad de elegir la moneda adoptada para las cuentas a pagar y/o cobrar será una gran ventaja para la entidad, ya que le permitirá mitigar el Riesgo de Transacción.
  • Emparejamiento de flujos: Consiste en adoptar fechas iguales o similares para los flujos de entrada y salida de dinero en una misma moneda, de manera que el Riesgo de Transacción quede “cubierto”.

Técnicas externas de gestión de la exposición al Riesgo de Transacción: Son aquellas técnicas o ajustes que las empresas pueden realizar a través de los mercados financieros para cubrir el Riesgo de Tipo de Cambio. Por cobertura del Riesgo de Tipo de Cambio, se entiende a la creación de una operación realizada con una exposición idéntica en términos de moneda, cantidad y tiempo hasta el vencimiento a una ya existente. Las técnicas externas más comunes son las siguientes:

  • Contratos de futuros sobre divisas: Un futuro de divisas es un contrato normalizado por el cual el comprador adquiere la obligación de comprar una cantidad concreta de una divisa, a un precio determinado y en una fecha previamente establecida. De esta manera, el mercado de futuros proporciona un instrumento concreto para fijar por adelantado las variaciones en el Tipo de Cambio que puedan generar un impacto negativo en la operativa de la entidad.
  • Contrato a plazo o forward: Instrumentos en los que se define un acuerdo entre dos partes para intercambiar una divisa por otra en un día futuro a un Tipo de Cambio acordado hoy. Debido a su flexibilidad, lo que permite mejores coberturas, estos contratos son muy habituales para la gestión del Riesgo de Tipo de Cambio. Precisamente esta flexibilidad y capacidad de negociación entre las partes es lo que diferencia a los forward de los futuros, que son contratos estandarizados y organizados.
  • Préstamos en divisas: El tomador del préstamo adquiere una cantidad de divisas que cubre con exactitud la cantidad necesaria para realizar el pago de la deuda ya contraída.
  • Opciones sobre divisas: Una opción sobre divisas proporciona al titular o comprador de la misma el derecho a comprar –call– o vender –put– una divisa a un tipo de cambio determinado, sin ser obligatoria la ejecución de dicha opción. Se trata del clásico contrato de opcionalidad, cuyas características y variables se expondrán en una futura entrada del blog, pero sobre divisas en lugar de sobre valores.
  • Swaps de divisas: Contrato financiero entre dos partes que acuerdan intercambiar sus principales, de igual cuantía y diferente moneda, por un periodo de tiempo establecido. Al vencimiento, los principales son nuevamente intercambiados entre ambas partes.
  1. Exposición al Riesgo Contable

Existen cuatro métodos principales para convertir los Estados Financieros, donde se manifiesta el Riesgo Contable, de moneda extranjera a moneda “local”.

  • Método del Tipo de Cambio de cierre: Todos los bienes, derechos y obligaciones se convierten utilizando el tipo de cambio vigente en la fecha de cierre.
  • Método Circulante – No Circulante: Los Activos y Pasivos Circulantes son convertidos al Tipo de Cambio de cierre, mientras que las partidas No Circulantes son convertidas al Tipo de Cambio histórico, de manera que únicamente la operativa Circulante está expuesta al Riesgo de Tipo de Cambio.
  • Método Monetario – No Monetario: De igual manera que el método anterior, en este caso se convierten las partidas Monetarias al Tipo de Cambio de cierre mientras que las partidas No Monetarias se convierten al Tipo de Cambio histórico.

Las entidades afectadas por la exposición al Riesgo Contable suelen darle una baja importancia a esta exposición ya que no impacta en los flujos de caja sino que el impacto es únicamente a nivel contable, lo cual no es tan relevante. Por tanto, a pesar de ser posible utilizar instrumentos de cobertura –fundamentalmente contratos a plazo o forward– ante este tipo de exposición, éstos no son habitualmente empleados por las empresas.

  1. Exposición al Riesgo Económico

La exposición económica surge fundamentalmente cuando una empresa está sujeto a competencia por parte de otras empresas con base en otras monedas diferentes a la propia. La Exposición Competitiva se manifiesta más en el largo plazo y resulta difícil de cuantificar, siendo más complejas sus técnicas de cobertura.

En cualquier caso, la manifestación del Riesgo Económico, generalmente no es considerado por las empresas como un factor estratégico y la gestión del Riesgo de Tipo de Cambio en estos casos no es más que realizada a través de técnicas financieras simples –por ejemplo diversificando la cartera en mercados y monedas–, sin necesidad de ejecutar coberturas complejas.

En empresas de producción o suministros, por ejemplo, sí es más habitual observar cómo afrontan de manera estratégica la gestión del Riesgo Económico. En estos casos, empresas flexibles en cuanto a localización y elección de moneda base, pueden beneficiarse de las oscilaciones de Tipo de Cambio estableciendo diferentes unidades de producción o suministro, diferentes proveedores o logística, de manera que se puedan obtener ventajas competitivas por la eficiencia y reducción de costes –debido a las ventajas obtenidas por los Tipos de Cambio- con respecto al resto de competidores.

La volatilidad de los Tipos de Cambio, aunque no sea el Riesgo prioritario a cubrir para los gestores de ALM de las entidades, sí que tienen un impacto importante en la empresa y, por tanto, ha de ser considerado desde un punto de vista estratégico. Las técnicas financieras de cobertura continuarán desarrollándose, al igual que la complejidad de dichos instrumentos o procesos, y las empresas elaborarán, cada día más, proyectos estratégicos considerando los efectos que los movimientos en los Tipos de Cambio puedan tener en sus resultados.

Es posible realizar cualquier tipo de comentario, duda o sugerencia a través del blog. Estaremos encantados de responder.

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