LCR – Análisis de la EBA respecto al sector bancario europeo

En octubre de 2019, el Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en inglés), ha publicado un informe con el análisis sobre el Ratio de Liquidez por excelencia, Liquidity Coverage Ratio (LCR). Este estudio se ha realizado sobre una muestra de 136 entidades financieras europeas a fecha de diciembre de 2018 y sobre el que se pueden extraer una serie de conclusiones de gran valor analítico.

Como resumen general, la media del ratio que se ha obtenido ha sido de 149%, siendo el mínimo requerido de 100%.  Cabe destacar que desde 2016, fecha en la que se publicó por primera vez el ejercicio, se ha observado una clara mejoría en la evolución del ratio, causado sobre todo por una mayor concentración de activos líquidos por parte de dichos actores, quedando por el contrario, prácticamente estable las salidas netas.

A continuación, entraremos a revisar el estudio desde dos vertientes diferentes:

  • LCR y sus componentes
  • LCR por modelos de negocio

LCR y sus componentes

El LCR mide la capacidad de las entidades para hacer frente a las salidas de liquidez que se pueden dar durante un periodo de estrés de 30 días haciendo uso de su cartera de activos líquidos (HQLA). La norma dice que el resultado tiene que ser como mínimo del 100%.

Liquidity Coverage Ratio = Activos Líquidos / Salidas Netas (Salidas-Entradas)  ≥ 100%

En un análisis histórico sobre la evolución de la métrica, se puede observar, como esta ha ido en aumento desde el lanzamiento de la regla y cómo los bancos han conseguido reducir su déficit de activos líquidos de diversas formas que detallaremos más adelante.
Del estudio también se pueden también extraer interesantes conclusiones en cuanto a la tipología de entidad; si bien aquellas entidades clasificadas como Global Sistematically Important Institutions (GII´s) tienen ratios que no superan el 145%, aquellas clasificadas como “Others” y que en principio no tienen un gran peso específico dentro del sistema llegan a niveles de 180%.
Por países también se puede ver esta dicotomía. Destacan aquellos que a priori no tienen entidades financieras que figuran dentro de las clasificadas como top, y aun así tienen unos niveles muy elevados de liquidez como por ejemplo Estonia, Malta o Rumania, con ratios de hasta el 300%.

Vamos ahora a analizar el ratio por cada uno de los componentes:

Activos Líquidos

Los activos líquidos son aquellos que la entidad puede vender fácilmente en el mercado para hacer frente a sus salidas. Se clasifican en base a su grado de liquidez en las siguientes categorías:

  • Activos de Nivel 1: los activos más líquidos (cash, reservas, deuda pública, etc.)
  • Activos de Nivel 2: activos que se pueden incluir en el numerador, pero son menos líquidos que los anteriores (bonos garantizados, titulizaciones, etc.)
    • 2A
    • 2B
  • Activos No Líquidos.

Grosso modo las entidades objeto de estudio tienen aproximadamente un 82% de sus activos de nivel 1 (44% en cash y 45% en securities) y solo un 5% en activos líquidos de nivel 2. Llegados a este punto, podríamos hacernos una pregunta, ¿cómo las entidades han conseguido aumentar su cartera de activos líquidos durante los últimos años? Pues bien, para poder responder a esta pregunta debemos centrarnos en varios factores.

En primer lugar, hay que fijarse en el actual entorno de tipos bajos que llevamos “sufriendo” durante un prolongado periodo de tiempo. Esta situación, ha producido un aumento de los precios de los activos que las entidades tienen en balance, incrementando así el valor de su stock de activos líquidos.

En segundo lugar, se han dado las condiciones óptimas para que los bancos centrales apliquen políticas monetarias expansivas que posibilitaban que los bancos hayan podido disminuir las reservas mínimas o coeficiente de caja en bancos centrales, liberando efectivo para pasar a ser computado como activos líquidos. Esto también ha propiciado que los bancos puedan acceder a programas de incentivos de crédito y poder incrementar sus activos ofreciendo mayor crédito a los consumidores aumentando las entradas de flujo esperadas.

Y finalmente, y por muy obvio que parezca, las entidades han ido cambiando su perfil de activos remplazando aquellos que no eran elegibles y computables para el ratio por activos de mayor calidad y líquidos.

Salidas Netas

Las salidas son el denominador del ratio y se calculan restando las salidas esperadas menos las entradas. El resultado debe ser siempre positivo ya que la regulación establece un tope sobre las entradas esperadas del 75% sobre el total de las salidas netas.

Desde la perspectiva de las salidas, estas representan alrededor de un 16% del total de los activos. Por tipología de producto los depósitos minoristas alcanzan un 2%, mientras que los depósitos no operacionales, son el mayor componente de las salidas con un 6% sobre el total de activos. Para entender correctamente estos datos, hay que destacar que estos porcentajes son calculados una vez se han aplicado los haircut en cada caso. Por ejemplo, en los depósitos minoristas el run off rate del 3% mientras que en los operacionales sube al 34%.

Mención aparte merece la financiación asegurada con Bancos Centrales que a pesar de tener que estar respaldadas por una garantía o colateral para poder acceder a ellas, estas no computan como salidas en el ratio ya que su run off rate es 0. Esto es debido a que se presupone que el ente público refinanciará las necesidades de liquidez en caso de necesidad siempre y cuando el colateral siga siendo elegible.

Por el contrario, la financiación asegurada con otras contrapartidas que no sean Bancos Centrales tiene un run off rate dependiente del colateral. Es decir, cuanto mejor sea el colateral aportado, el factor de salida será menor y viceversa. En relación con esto, y volviendo a las dos categorías de entidades a las que hace referencia el estudio, las GSII´s disponen un 87% de activos líquidos de nivel 1 como colateral, mientras que las entidades clasificadas como “Others” estos se reducen a un 56%, lo que hace pensar que los GSII´s tendrán menor número de salidas provenientes de la financiación asegurada que los bancos más pequeños.

En cuanto a las entradas de liquiidez las GSII´s tienen aproximadamente un 5,3% sobre el total de activos por un 2,6% de las denominadas “Others”. Como en el caso de las salidas, siempre aplicando el run off correspondiente.

Una vez completado el análisis de cada componente del ratio se puede ver que el factor que más penaliza la métrica se encuentra en los productos de financiación no garantizada debido al gran peso que tienen los depósitos no operacionales dentro de los balances de las entidades y que además su run off rate es de los más altos. ¿Por qué? Los depósitos operacionales son aquellos que se mantienen con el fin de acceder a determinados servicios bancarios que permitan mejorar la capacidad para utilizar los sistemas de pago y liquidación. Por lo que los no operacionales, no disponen de una vinculación elevada con la entidad y sus salidas se presuponen como mayores. Concretamente las salidas asociadas a esta tipología son el 11% sobre el total de activos.

Por el contrario, las salidas que vienen de la financiación asegurada solo suponen el 1,2% por dos motivos:

  • La mayor parte de esta financiación se realizan con Bancos Centrales por lo que su run off es de 0% y no generan salidas para el ratio
  • En caso de realizarse con otras contrapartidas, el colateral puesto es de Nivel 1 con rates cercanas al 0%.

Hasta aquí este primer análisis del estudio. En un segundo articulo profundizaremos más sobre el LCR dependiendo del modelo de negocio de las entidades.
Si queréis dejar algún comentario o lanzar alguna pregunta al respecto, no dudéis en hacerlo. Estaremos encantados de responderos.

Muchas gracias.

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