Finanzas islámicas

Las Finanzas Islámicas -FI- se han desarrollado intensamente en los últimos 40 años. Desde su origen no sólo se ha incrementado el número de bancos islámicos en el mundo, sino también el de países donde éstos se fundan y la cantidad de activos bajo gestión.

La práctica de FI no es más que la práctica de las finanzas convencionales a través del uso de contratos que respetan el conjunto de normas del Islam o Sharia. Su expansión y creciente importancia se debe tanto a la demanda por parte de musulmanes que desean entrar en operaciones financieras que respeten la Sharia como a la última crisis financiera, que afectó en menor medida a la banca islámica que a la tradicional.

Las FI se basan en contratos justos y transparentes, en los que el riesgo es compartido y la participación de todas las partes en los beneficios obtenidos en transacciones financieras es equitativa.

A continuación enumeramos una serie de términos necesarios para comprender los principios de las FI:

  1. Haram: Significa prohibido o sagrado, por lo que todo elemento considerado Haram no debe formar parte de ningún contrato. La Riba, el cerdo, la pornografía, el tabaco, el alcohol, los servicios financieros convencionales y la especulación e incertidumbre excesivas son todos Haram.
  2. Halal: Es el antónimo de Haram. Los negocios pueden estar relacionados únicamente con elementos Halal.
  3. Riba: Incremento injusto o excesivo. Hay dos tipos, Riba Al Fadl y Riba Al Nasiah. El primero se refiere al intercambio no equitativo de una serie de materias primas que se consideran de igual valor porque en el pasado se utilizaron como moneda de cambio; el oro, la plata y la sal entre otras. Riba Al Nasiah es el exceso sobre el capital inicial que se intercambia por posponer un pago, es decir, el interés. La Riba está totalmente prohibida para evitar el endeudamiento excesivo de los individuos y el pago de compensaciones injustas por la concesión de créditos.
  4. Gharar: Significa incertidumbre e incluye ciertas formas de información incompleta así como el riesgo intrínseco al contrato. Uno de los principios de las FI es que las transacciones deben ser reales, sobre activos y con términos contractuales transparentes. Sin embargo, para que un contrato quede invalidado por Gharar deben presentarse ciertas condiciones – Gharar debe ser excesivo, afectando a los componentes principales del acuerdo, el contrato debe ser vinculante para todas las partes y debe haber una alternativa que evite o reduzca la incertidumbre.
  5. Maisr: Significa especulación. Invalida tanto las apuestas como la inversión en bolsa en muchos casos; la venta de seguros y de opciones financieras no se permite salvo en algunas excepciones – contratos para recuperar propiedad perdida o forwards, especialmente los que se utilizan para cubrir actividades agrarias e industriales.

Con esto finalizamos la introducción a las FI. En entradas posteriores nos centraremos en describir los contratos que componen el balance de un banco islámico, así como en las diferencias de los mismos con respecto a los utilizados en banca convencional.

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